En su DNI se puede leer: Pantaleón Eguiguren. 84 años. Es "Pantxa", socio número dos del Club Deportivo Loyola-tarra, al que pertenece desde 1940. Niega rotundo cuando se le pregunta si es el socio más veterano del club, como si fueran muchos los que le aventajan. Sólo dos le superan, Antonio Alkiza (socio número uno) y Gregorio Mayoz. "Pantxa" tiene desde el 9 de octubre de 1982 la insignia de oro del club por su fidelidad a esta sociedad. Junto a él se sienta Bixente Odriozola, 74 años, hoy socio jubilado. Como tantas otras veces, los recuerdos protagonizan una charla entre estos dos viejos compañeros de batallas. La conversación entre "Pantxa" y Bixente transcurre en el único lugar posible: la sociedad. Entre los dos, guardan en la cabeza la historia del Club Deportivo Loyolatarra con una precisión milimétrica. Nada mejor que sentarse y dejarles hablar.
-"Pantxa": Para mí, la sociedad lo significa todo. Muchas de las cosas de mi vida me las ha dado esta sociedad, las amistades, llevar dentro en el corazón la sociedad, el barrio... Me siento loiolatarra por partida doble. Primero como nacido en Loiola y luego como socio del Loyolatarra. Desde luego, llevo la sociedad dentro, dentro, dentro. Por eso llevo tanto tiempo como socio.
-Bixente: Eso es verdad, "Pantxa", pero yo que no me acuerdo desde cuándo te conozco sé que además de a la sociedad eres fiel a otro club. Cuenta, cuenta...
-P.: Sí, es cierto. Soy muy aficionado a la Real Sociedad. En realidad soy socio desde hace 58 años.
Soy el socio número 10 de la Real. Me dieron el recuerdo ese que dan a los que llevan 50 años de socio, no sé cómo se llama (la insignia de oro de la Real Sociedad de Fútbol). Con poca diferencia, pero me hice socio del Loyolatarra antes que de la Real.
-B.: De todas formas, el Club Deportivo Loyo-latarra de hoy no es el mismo que el de 1940. Ha cambiado mucho. Entre los socios sigue habiendo buen ambiente, con las discusiones habituales, pero sin importancia. Creo que antes era más "jatorra". Eramos más amigos, los domingos venía todo el mundo, se jugaba a la toca en el jardín, no sé, la relación entre los socios era más cercana. Ahora la gente va de txikiteo por los bares, antes se hacía más vida en la sociedad, se buscaban ideas para hacer cosas, se trabajaba...
-P.: Sí, pero hay cosas que no cambian. En 58 años de socio, yo no he aprendido a cocinar. No sé hacer ni un huevo frito. No hace falta saber cocinar, siempre hay seis o siete que saben y ya es suficiente. Como tú, por
llevamos la sociedad
en el corazón, entrevista realizada por Iñaki Izquierdo
con "Pantxa" Egiguren y Bixente Odriozola
SOCI. CRA. 2
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Humor y fiesta
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